sábado, 10 de octubre de 2009

Aguantar tus lagrimas es un crimen.

La locura me sigue, pero yo no escapo de ella, la tomo de la mano
y caminamos juntos un momento
suavemente le beso su cara,
ella no se opone, quiere estar conmigo,
consumirse
junto a mi y pasar horas mirándonos sin decir nada.
Soy un loco que prefiere estarlo en vez de ser un cuerdo infeliz, en una vida de altibajos, donde pierdes el sentido de estar vivo, de mirar al cielo ver el día pasar sin hacer nada, prefiero mi destino de imbécil,
es lo único que pude elegir estando vivo y no me importa.





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